La Renga en el Ojo del Huracán
“Vamos La Renga con huevo vaya al frente”… se volvió a escuchar por las calles de Parque Patricios. Se terminó la proscripción y luego de 10 años sin poder tocar en Capital, mientras otras bandas nacionales e internacionales lo hacían sin problemas en River, Vélez o La Plata, los de Mataderos llenaron a reventar cuatro veces el estadio Tomás Adolfo Ducó y van por dos fechas más a fines de agosto.
Sus últimas apariciones en la Ciudad habían sido allá por 2007, cuando reunieron más de cien mil personas en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez y una escueta y sorpresiva participación en los festejos por los 30 años de la democracia, el 10 de diciembre de 2013. Desde allí sufrieron una y otra vez la negativa desde el Gobierno de la Ciudad hasta que el pasado 29 de julio la censura se terminó.
Los recitales se realizaron sin ningún tipo de inconvenientes, bajo un estricto e inusual operativo de seguridad, que incluyó varios cacheos, entradas con hologramas observables con luz ultravioleta y código de barras, puestos de hidratación, de Cruz Roja y las salidas de emergencia correctamente señalizadas.
"Mi Buenos Aires querido, tanto tiempo, después de tantas idas y vueltas, finalmente pudimos tocar”, lanzó el cantante al comenzar el primero de los recitales y evitó entrar polémicas. Las listas, que recorrieron toda su extensa discografía, cambiaron casi por completo de un día al otro aunque no faltaron los clásicos de siempre, los momentos emotivos y el cierre, luego de casi 3 horas, como es costumbre, “Hablando de la libertad”.
Los porteños estaban sedientos de rock y agotaron cada una de las fechas en pocos minutos. En promedio, fueron alrededor de 40 mil personas por cada uno de los shows que cantaron, bailaron y deliraron de la mano del, ahora, cuarteto formado por Chizzo, Tete, Tanque y Manu porque el rocanrol no morirá jamás.
Sus últimas apariciones en la Ciudad habían sido allá por 2007, cuando reunieron más de cien mil personas en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez y una escueta y sorpresiva participación en los festejos por los 30 años de la democracia, el 10 de diciembre de 2013. Desde allí sufrieron una y otra vez la negativa desde el Gobierno de la Ciudad hasta que el pasado 29 de julio la censura se terminó.
Los recitales se realizaron sin ningún tipo de inconvenientes, bajo un estricto e inusual operativo de seguridad, que incluyó varios cacheos, entradas con hologramas observables con luz ultravioleta y código de barras, puestos de hidratación, de Cruz Roja y las salidas de emergencia correctamente señalizadas.
"Mi Buenos Aires querido, tanto tiempo, después de tantas idas y vueltas, finalmente pudimos tocar”, lanzó el cantante al comenzar el primero de los recitales y evitó entrar polémicas. Las listas, que recorrieron toda su extensa discografía, cambiaron casi por completo de un día al otro aunque no faltaron los clásicos de siempre, los momentos emotivos y el cierre, luego de casi 3 horas, como es costumbre, “Hablando de la libertad”.

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